Historia

La posada lleva el nombre de la calle donde se ubica, esta, por su vez, fue así nombrada en homenaje al pelotón chileno ancorado en el puerto de Salvador el 1902.

Durante los años 50, ese fue el lugar para estar en Salvador. En las cálidas tardes de su época, las personas, importantes o no, de la ciudad de Salvador, se encontraban ahí, paseando o contemplando.

En el paseo de la Livraria Civilização Brasileira, los intelectuales locales cambiaban ideas y apreciaban las hermosas chicas que pasaban rumbo la casa de té de la antigua Loja Duas Américas, la Casa Sloper, o simplemente caminaban en la famosa calle.

De las ventanas, se ve el Forte São Marcelo, creado para proteger a la ciudad de las invasiones holandesa y francesa en el siglo XVII, así como la Baía de Todos os Santos, en su plena belleza.